un plato que nos conquista desde hace siglos.
Los duelos y quebrantos son uno de los platos tradicionales de la cocina manchega en el que tenemos un huevo revuelto con chorizo y panceta, una de las recetas más conocidas de la cocina de Castilla la Mancha junto con las migas o las gachas.
Este plato tiene un nombre tan particular que parece ser sacado de un libro y la verdad es que es famoso porque se menciona en Don Quijote de la Mancha. Cervantes en varios capítulos hace mención a este plato tan contundente que se sirve siempre en cazuela de barro.
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.
Ingredientes para 1 persona
- 1 chorizo
- 1 trozo panceta
- 1 cebolla
- 3 huevos
- aceite de oliva
- sal
Preparación:
- Cortamos y pochamos una cebolla unos 15 minutos
- Pasado el tiempo, añadimos la panceta y el chorizo hasta que se hagan por completo.
- Batimos los huevos con un pelín de sal y se lo añadimos a la sartén. Vamos poco a poco haciendo un revuelto hasta conseguir que se cuaje pero que no quede como una tortilla rota.
- Una vez cuajado, servimos en una cazuela de barro.
